viernes, 10 de abril de 2009

Philadelphia, donde la homosexualidad se vuelve real



Philadelphia, es una película rodada en 1993, que tiene como protagonista a Andrew Becket, interpretado por Tom Hanks que recibió el Oscar a mejor actor por este papel. Becket, es un abogado que trabaja en un gabinete de alto nivel, pero tras ofrecerle un puesto como abogado asociado, es despedido. Es homosexual y tiene sida, lo que motivó su despido y por lo cual demandará a sus antiguos jefes, por despido improcedente.

La película se grabó en 1993, por entonces, los homosexuales en EEUU habían empezado a adquirir importantes derechos, como la legalización en 1992 de las uniones entre personas del mismo sexo en Washington. Pero sobre todo es una época caracterizada por una movilización por la difusión de información y la lucha contra el SIDA, que se detectó en 1981 y que fue etiquetado como la enfermedad o el cáncer de los homosexuales.

La película elimina los estereotipos de los homosexuales amanerados en exceso o que mantienen relaciones promiscuas, que se ven como algo pecaminoso, como pudiera suceder en otras ocasiones. Becket es un personaje corriente, que mantiene una relación estable, con su compañero Miguel Álvarez, interpretado por Antonio Banderas. A pesar de esta aparente normalidad en el tratamiento del colectivo homosexual, se puede señalar que las muestras de afecto entre los personajes homosexuales no se hacen evidentes en la película, a excepción de un beso que Miguel le da a Andrew en el hospital, se muestra una relación casta y pura, sin connotaciones o acercamientos sexuales a lo largo de toda la película. Por su parte, el abogado defensor de Andrew, Joe Miller, Denzel Washington, si que aparece mostrando afecto por su mujer y tiene cierto componente sexual, se abrazan y se besan mientras preparan la cena.
Este es un aspecto importante a tener en cuenta a la hora del análisis de la aparición de los homosexuales en el cine. Pero esta película tiene otros elementos a tener en cuenta. Se puede considerar que se lleva a cabo una exposición de los prejuicios más extendidos en la sociedad sobre el colectivo homosexual para hacer una crítica sobre ellos.

En este sentido, podemos señalar la conversación entre el abogado Joe Miller y su mujer en la cocina de su casa.

- “Los gays son un problema para ti Joe.
- No, no especialmente.
- ¿Cuántos gays conoces?
- ¿Cuántos conoces tú?
- Montones.
- ¿Por ejemplo?
- Karen Berman, mi tía Teresa, mi primo Tommy, Eddy Meyers de mi oficina, Standly el chico que nos instaló los armarios de la cocina…
- ¿Tu tía Teresa es gay, esa preciosa mujer, voluptuosa y sensual es lesbiana?
- Sí.
- ¿Desde cuando?
- Probablemente desde que nació.
- Está bien, lo reconozco, tengo prejuicios, no me gustan los homosexuales. Lo confieso.
- Vale.
- No se, el modo de actuar de esos tíos. ¿No se hacen un lío? No, no se, ¿esto es tuyo?
Sabes no me apetece acostarme con alguien que sea más fuerte que yo o que tenga más pelo en el pecho que yo. LLámame anticuado, llámame conservador o simplemente llámame hombre.
- Pequeño cavernícola.
- [Dirigiéndose a su hija] Pequeña mantente alejada siempre de tu tía Teresa.
- No le digas eso.
- Piensa en esos tíos, levantan pesas, quieren ser machos y maricas al mismo tiempo. No se, no aguanto ese royo.
¿Aceptarías como cliente a un tío, si constantemente estas pensando: No quiero que me toque, no quiero que me eche el aliento.”

Otra escena que podemos señalar para es la conversación entre los antiguos jefes de Becket, después de que Joe Miller les entregue la citación para el juicio:

- “Con respecto a Andy quiero saberlo todo de su vida personal, si frecuenta esos patéticos bares de Chestnut Street, a que otros locales de homosexuales acude, a que grupo u organizaciones depravadas pertenece en secreto
- Charles, hagamos una oferta de acuerdo razonable y olvidémonos de este trágico suceso.
- Bob, Andy trajo el sida a nuestras oficinas, a nuestros lavabos. Trajo el sida a nuestra puta comida familiar anual.
- Deberíamos demandarle a él.
- ¿Y vuestra compasión señores?

El mismo abogado responderá en el juicio que cuando estuvo en la marina, en el barco había un homosexual, al cual le hicieron saber que su comportamiento no era de su agrado metiéndole la cabeza en una letrina después de haberla usado diez de sus compañeros.

Pero son las afirmaciones de Joe Miller, como el ejemplo citado anteriormente, las que ponen de manifiesto estas generalizaciones y consideraciones que la sociedad tiene del colectivo homosexual. “Esa gente me pone enfermo, pero se ha infringido la ley”, le dice a un amigo en un bar.

Joe también intenta justificar su repulsa a los homosexuales ante Andy diciéndole: “Cuando te han educado como a mí, como a la mayoría de gente de este país, no existe mucha discusión sobre la homosexualidad o ¿Cómo lo llamáis? Estilo de vida alternativo. De niño te enseñan que los maricas son divertidos, que son raros; que los maricas se visten como su madre, que les da miedo luchas, que son un peligro para los niños y que lo único que quieren es metértela entre las piernas”. Y hace uso de todo tipo de sinónimos para referirse a los homosexuales durante el juicio, como cuando pregunta a Bob Seidman: “¿Es usted homosexual, marca, maricón, loca, traga almohadas, invertido, mariquita, rompeculos?”

También es destacable la intervención del abogado dirigiéndose al juez del caso.

- “Este caso no trata solo del sida, sino del odio del público en general, nuestra repugnancia, nuestro temor a los homosexuales y de cómo ese clima de odio y temor desembocó en el despido de este homosexual en particular.
- En esta sala la justicia es ciega en materia de raza, credo, color, religión e inclinaciones sexuales
- Con todos mis respetos, señoría; no vivimos en esta sala, ¿Verdad que no?”

Por último también cabe señalar que la película incluye una denuncia a la discriminación. Lo cual se puede apreciar en una escena concreta. Andy está en la biblioteca buscando sentencias que pueden serle útiles para la defensa de su caso. El bibliotecario se acerca para entregarle un libro y le ofrece una sala individual para que se sienta más cómodo. “Usted es el que se sentiría más cómodo” le responde Andy. En ese momento Joe Miller que también se encuentra en esa biblioteca se acerca ha hablar con él, Andy le muestra una sentencia anterior que pretende utilizar en su defensa. Joe Miller lee en voz alta la Ley de Rehabilitación federal y Vocacional Arlain de 1973. “Se prohíbe la discriminación contra personas competentes afectadas por minusvalías, capaces de llevar a cabo las obligaciones requeridas por su trabajo. Aunque la sentencia no se refiere directamente al VIH, decisiones subsiguientes han decidido que el Sida está protegido como minusvalía por la ley no solo por las limitaciones que impone sino porque el prejuicio que rodea al sida impone una muerte social que precede a la real o física. Ahí está la esencia de la discriminación. Al formular opiniones sobre otros no basadas en sus méritos particulares, sino en su pertenencia a grupos con características opuestas”.

Bruce Springsteen escribió e interpretó la canción principal de esta película Streets Of Philadelphia por la que llevó el Oscar a la mejor canción original.

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