
Cruising, es una película de 1980 dirigida por William Friedkin. Narra la historia de un policía Steve Burns, interpretado por Al-Pacino, al que le encomiendan la misión de infiltrarse en los ambientes gays de la ciudad de San Francisco, con el objetivo de atrapar a un asesino de homosexuales, a los que mata tras haber mantenido con ellos relaciones sexuales.
La película se realiza en una época en la que la el colectivo homosexual empieza a organizarse en EEUU, se fundan organizaciones como GLF, Gay Liberation Front, o GAA, Gay Activit’s Aliance y en 1979 se llevó a cabo la primera marcha en Washington por los derechos de gays y lesbianas; la lucha por los derechos de este colectivo está a la orden del día y cada vez tienen mayor presencia social.
A pesar de que en este momento se estuviera llevando a acabo una liberación del colectivo y una consiguiente aceptación social, la película refleja únicamente una faceta y una parte del colectivo. Los homosexuales se presentan totalmente estereotipados, la mayoría de la película se desarrolla en antros nocturnos, bares donde los homosexuales acuden para encontrar una aventura de una noche, donde beben, consumen drogas. Son el ejemplo de la perversión y la lujuria. Cines porno, grupos de taxis esperando en la salida de los bares para llevarlos a moteles, y una estética muy característica, cazadoras de cuero, gorras, gafas de sol, camisetas ajustadas, incluso algunos sin camiseta o en ropa interior. Como ejemplo de esta descripción que se hace del colectivo podemos señalar un momento de la película en la que un joven en un bar se acerca a hablar con Steve, que lleva un pañuelo amarillo en el bolsillo de detrás del pantalón:
- “¿Dispuesto a darme una ducha?
- No, he venido solo a pasar un rato
- Si vienes solo a pasar el rato sácate el pañuelo del bolsillo mamón. “
El sentido de esta conversación radica en una escena anterior, que recoge en medio de estos continuos estereotipos una nota de realidad. Los pañuelos de colores tienen una simbología determinada en este tipo de ambientes, como le explica el dueño de una tienda a Steve cuando entra a preguntar:
- “Perdone, ¿esos pañuelos para que sirven?
- El azul en el bolsillo trasero izquierdo que te hagan una mamada, en el derecho que la haces tú. El verde a al izquierda que eres chapero y a la derecha que pagas tú. El amarillo a la izquierda que das una ducha dorada y a la derecha que la recibes tú.”
En contraposición a este ambiente sórdido podemos encontrar dos elementos que destacar. Uno es que a pesar de lo que reflejan de perversión estas relaciones homosexuales, no aparece en toda la película una relación sexual entre dos hombres, mientras que si aparece en la película las ocasiones en las que Steve se acuesta con su novia. Por otra parte podemos señalar que el único homosexual con el que Steve tiene trato fuera de esos locales es su vecino, que aparece retratado, no como un pervertido, pero sí como el estereotipo de gay sensible y amanerado en exceso.
Así pues la película utiliza estos ambientes sórdidos y pecaminosos para enmarcar la trama de misterio, en la que Steve trata de encontrar al asesino, pero llevando el retrato de este colectivo al límite entre la realidad, aunque solo sea de una parte de los homosexuales, que pueden elegir esta como su forma de diversión, y una generalización extrema que deja de lado la faceta de los homosexuales como personas trabajadoras, que se están en esos momentos introduciendo en la realidad social, y que son capaces de mantener relaciones tan reales, ya sean duraderas o esporádicas, como cualquier heterosexual.
La película se realiza en una época en la que la el colectivo homosexual empieza a organizarse en EEUU, se fundan organizaciones como GLF, Gay Liberation Front, o GAA, Gay Activit’s Aliance y en 1979 se llevó a cabo la primera marcha en Washington por los derechos de gays y lesbianas; la lucha por los derechos de este colectivo está a la orden del día y cada vez tienen mayor presencia social.
A pesar de que en este momento se estuviera llevando a acabo una liberación del colectivo y una consiguiente aceptación social, la película refleja únicamente una faceta y una parte del colectivo. Los homosexuales se presentan totalmente estereotipados, la mayoría de la película se desarrolla en antros nocturnos, bares donde los homosexuales acuden para encontrar una aventura de una noche, donde beben, consumen drogas. Son el ejemplo de la perversión y la lujuria. Cines porno, grupos de taxis esperando en la salida de los bares para llevarlos a moteles, y una estética muy característica, cazadoras de cuero, gorras, gafas de sol, camisetas ajustadas, incluso algunos sin camiseta o en ropa interior. Como ejemplo de esta descripción que se hace del colectivo podemos señalar un momento de la película en la que un joven en un bar se acerca a hablar con Steve, que lleva un pañuelo amarillo en el bolsillo de detrás del pantalón:
- “¿Dispuesto a darme una ducha?
- No, he venido solo a pasar un rato
- Si vienes solo a pasar el rato sácate el pañuelo del bolsillo mamón. “
El sentido de esta conversación radica en una escena anterior, que recoge en medio de estos continuos estereotipos una nota de realidad. Los pañuelos de colores tienen una simbología determinada en este tipo de ambientes, como le explica el dueño de una tienda a Steve cuando entra a preguntar:
- “Perdone, ¿esos pañuelos para que sirven?
- El azul en el bolsillo trasero izquierdo que te hagan una mamada, en el derecho que la haces tú. El verde a al izquierda que eres chapero y a la derecha que pagas tú. El amarillo a la izquierda que das una ducha dorada y a la derecha que la recibes tú.”
En contraposición a este ambiente sórdido podemos encontrar dos elementos que destacar. Uno es que a pesar de lo que reflejan de perversión estas relaciones homosexuales, no aparece en toda la película una relación sexual entre dos hombres, mientras que si aparece en la película las ocasiones en las que Steve se acuesta con su novia. Por otra parte podemos señalar que el único homosexual con el que Steve tiene trato fuera de esos locales es su vecino, que aparece retratado, no como un pervertido, pero sí como el estereotipo de gay sensible y amanerado en exceso.
Así pues la película utiliza estos ambientes sórdidos y pecaminosos para enmarcar la trama de misterio, en la que Steve trata de encontrar al asesino, pero llevando el retrato de este colectivo al límite entre la realidad, aunque solo sea de una parte de los homosexuales, que pueden elegir esta como su forma de diversión, y una generalización extrema que deja de lado la faceta de los homosexuales como personas trabajadoras, que se están en esos momentos introduciendo en la realidad social, y que son capaces de mantener relaciones tan reales, ya sean duraderas o esporádicas, como cualquier heterosexual.
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