Como presagiaban todas las apuestas, Penélope Cruz se convirtió la madrugada del domingo, hora española, en la primera española en conseguir un Oscar. Dar vida a la desequilibrada Maria Elena de Vicky Cristina Barcelona, ha hecho que los miembros de la Academia Norteamericana le hallan concedido este año sí, el Oscar como mejor actriz de reparto, despúes de quedarse a las puertas de conseguir el premio a mejor actriz principal por su Raimunda, en Volver.En un emocionado discurso, afirmó que estaba a punto de desmayarse, dió las gracias a sus familiares, y a los directores que le dieron la oportunidad de empezar en el mundo del cine, Vigas Luna, Fernando Trueba y a Pedro Almodobar, así como a Woody Allen por haber confiado en ella para el papel. Para terminar su discurso, con una dedicatoria en español, compartiendo su premio con todos los actores españoles así como "a todos los que desde España esten compartiendo este premio conmigo".
Pero la noche fue muy larga, y en la gala de este año hubo tiempo no solo para l
os premios y los discursos emocionados de los ganadores. Hugh Jackman, director de la gala, entretuvo al público con un divertido monólogo, así con actuaciones musicales, para las que contó con la colaboración de Anne Hathaway, nominada a mejor actriz por La boda de Rachel, la cantante Beyonce y los protagonistas del fenómeno juvenil High School Musical , Zac Efon y Vanessa Hudgens.
os premios y los discursos emocionados de los ganadores. Hugh Jackman, director de la gala, entretuvo al público con un divertido monólogo, así con actuaciones musicales, para las que contó con la colaboración de Anne Hathaway, nominada a mejor actriz por La boda de Rachel, la cantante Beyonce y los protagonistas del fenómeno juvenil High School Musical , Zac Efon y Vanessa Hudgens. La gran ganadora de la noche, fue sin ninguna duda Slumdog Millionaire, la cinta de Danny Boyle, que cuenta la historia de un huérfano de una barriada indú que se presenta al concurso Quien quiere ser Millonario. La película se llevó ocho de las diez estatuillas a las que estaba nominada, mejor película, mejor guión adaptado, mejor fotografía, mejor música original, mejor canción original, mejor montaje y mejor mezcla de sonido, a la que hay que añadir el de mejor director, que Boyle arrebató al otro candidato favorito, el directo de El curioso caso de Benjamin Button, David Fincher.
Y es que la cinta de la que es protagonista Brad Pitt, nominada en trece categorías, acabo con solo tres estatuillas, mejor maquillaje, mejor dirección artística y mejores efectos visuales.
El galardón a mejor actor se lo llevó Sean Penn por su interpretación del activista homosexual Harvey Milk, y en su discurso de agradecimiento, hizo referencia al referendum que ha eliminado el matrimonio homosexual en el estado de California, "creo que ya es hora de que aquellos que votaron en contra del matrimonio homosexual piensen en la vergüenza que sentirán sus hijos si siguen por ese camino. Tenemos que tener igualdad de derechos para todos", para después finalizar su dircurso elogiando al presidente Obama y al también nominado en la misma categoria, Mickey Rourke. La película Mi nombre es Harvey Milk, se llevó un segundo galardón, como mejor guión original.Por otro lado, la estatuilla a mejor actriz se lo llevó Kate Winslet, la actriz que saltó a la fama por se la protagonista de la taquillera Titanic junto a Leonardo Di Caprio, y que se ha convertido en la mejor actriz de este año por su papel en The Reader, película que ha tenido menos reconocimiento por parte del público que Revolutionary Road, que unió de nuevo a Di Caprio y Winslet en la pantalla.
Así pues, como es habitual, Hollywood ha vuelto a usar la gala de los oscars para redimirse; por un lado dando el premio a mejor actor, a la interpretación de un homosexual, que durante tanto tiempo estubieron vetados en la meca del cine, y por otro premiando en masa a la película que relata la complicada vida de los niños huérfanos y sin hogar de la India, en una gala envuelta en glamur y miles de dolares.


Y por último el homenaje y reconocimiento póstumo, al que tan acostumbrados también nos tiene Hollywood. El fallecido Heath Ledger, por una interpretación del Jocker en Batman, el caballero oscuro, que no ha dejado indiferente a nadie, fue premiado con el galardón a mejor actor secundario, que recogieron su padre y hermanas. El reconocimiento a su carrera ha llegado tarde, después de que estuviera nominado, pero no consiguiera el Oscar por su interpretación en Brokeback Mountain.

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